Eric González, de Calella (Barcelona), está a punto de cumplir 28 años y vive con una agenesia congénita en la pierna izquierda: nació sin pie izquierdo. El detalle que más emociona de su historia es lo que le contaron con el tiempo sus padres y abuelos: en el momento de su nacimiento «ni se imaginaban que yo iba a poder caminar ni me iba a poder poner de pie». Hoy no solo camina con prótesis, sino que hace deporte al máximo nivel.
«No es que haya nacido con una discapacidad, sino que son los hábitos que tengo y el cómo lo afronto lo que me permite normalizar lo que ya es normal».
Del fútbol sala a embajador de pádel
«Siempre he hecho un montón de deporte, desde que era pequeñito», cuenta. Empezó acompañando a los entrenamientos de fútbol sala de su hermano mayor, Cristian, donde se colocaba de portero, hasta que un día le pidió a sus padres, Eva y Kike, apuntarse. Con el tiempo llegó el pádel, que se convirtió en su vía de desconexión. Todo dio un giro cuando empezó a subir vídeos a redes sociales: un chico de Mallorca al que también le falta una pierna lo invitó a un campeonato inclusivo en Italia, y a partir de ahí buscó patrocinadores hasta convertirse en embajador de una conocida marca deportiva.
Su relación con el deporte va más allá de la afición: es graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFE) por el INEFC de Cataluña, donde «los compañeros flipaban» al verle realizar todo tipo de actividad física. Su agenesia, que además del pie afecta a ligamentos y «algunos huesecillos», nunca le ha frenado, aunque reconoce la «cara b»: de niño tuvo que «perderse pequeños ratitos» que el resto de sus amigos sí disfrutaba.

Lo que mejor define a Eric es su forma de afrontar la vida con humor. «A todo le intento sacar una broma», admite, convencido de que «no hay que tomarse la vida tan en serio». Siempre se ha comparado con los demás para «pasar lo más desapercibido posible» y estar «al mismo nivel de todo el mundo», una autoexigencia que, lejos de pesarle, le ha impulsado.
Para él, la discapacidad es casi un motor: «te hace dar ese plus para llegar al estándar y demostrar que también puedo hacer las cosas como los demás; te hace esforzarte el doble, ser más constante y más sacrificado».
Puedes conocer toda su historia en la entrevista que le hicimos en Tododisca.




