«La parte más difícil de la historia es hacerla«, detalla Juan María ‘Gatito’ Nimo, un deportista con discapacidad que ya es un referente en las pruebas más exigentes del automovilismo adaptado. Con 18 años, un accidente mientras practicaba motocross le causó una lesión medular , desde entonces, vive en una silla de ruedas.
Aquel siniestro le ‘prohibió’ la ‘movilidad’ de sus piernas, pero no consiguió alejar a Nimo del deporte ni mucho menos; además, le invitó a reflexionar cómo la mirada crítica de la sociedad hacia la discapacidad impide la profesionalización de estos deportistas, que son vistos incapaces de lograr metas a ojos de tanta gente.
De hecho, el accidente que le obligó a convivir con la lesión medular fue el detonante que le incitó a apostar, definitivamente, por continuar ligado al deporte: Juan se convirtió en el primer piloto argentino en competir en pista y rally con autos adaptados.
Un campeón y referente con discapacidad
A pesar de que a ‘Gatito’ no le entusiasme, es imposible no sentir admiración por la trayectoria de Juan María Nimo a bordo de un vehículo y compitiendo en algunas de las pruebas más exigentes del mundo, logrando importantes resultados e hitos que permanecerán en la historia para siempre.
Como indica su biografía, Juan María nació en Neuquén en 1988. Desde que era pequeño siempre ha mostrado pasión por los deportes de motor, alcanzando destacados resultados a nivel regional e internacional y haciendo su debut en Mini Cross con apenas cuatro años de edad.
Sin embargo, esa exitosa carrera que se auguraba pareció haber tocado fondo a los 18 años, cuando sufrió un grave accidente que le provocó una lesión medular torácica y lo dejó en silla de ruedas. Desde entonces, Nimo vive la discapacidad de una manera muy sana y natural, sin rechazarla.
A pesar del accidente y del tremendo golpe que la vida le había asestado, este deportista argentino no rehuyó el desafío y se coronó en esquí acuático, motocross, karting y cuatriciclo, entre otras modalidades. Por tanto, su trayectoria deportiva siempre se ha construido «a partir de disciplinas de alta exigencia física y técnica«.
Igualmente, además del mundo del motor, Juan María también ha participado en otras disciplinas, como su faceta de bailarín en silla de ruedas y con discapacidad, participando en varios concursos y enfrentándose a «bailarines convencionales». Este impresionante logro le permitió expandir la disciplina a nivel internacional.
Los desafíos y los retos han sido las migas de pan que han marcado la vida de ‘Gatito’ desde que sufriera aquel fatídico accidente, que lejos de robarle las ganas de vivir y de practicar deporte, le impulsó a ser todavía más competitivo y a superarse cada día a sí mismo: «La capacidad diferente es lograr lo mismo de una manera distinta«.
Romantizar la discapacidad
Juan María tiene que vivir una de las caras más amargas de la vida, que es la que se lidia cercana a la discapacidad. Esa condición que nadie quiere, pero que nadie puede esquivar; es la propia vida la que elige. En este sentido, una vez se empieza a vivir como acompañante, sí está en la mano de ese individuo elegir cómo querer afrontar la situación.
Nimo, de este modo, habla alto y claro sobre su realidad: «La vida con discapacidad es muy difícil«, indica; de la misma manera, agrega que «aún así, la sociedad tiende a infantilizarla y romantizarla«. También menciona que no se siente ningún ‘héroe’, sino una persona como otra cualquiera.
«No quiero que me aplaudan por estar fuera de la cama; quiero que se valore lo que hago como cualquier otro profesional«, destaca Nimo. Este deportista afirma que existe «una visión hospitalaria y lastimosa» respecto a la discapacidad, donde todo «lo que hacemos se vuelve ejemplificador», cierra.






