Aprovechando el ‘tirón’ de las redes sociales (@matiasylos3j), la familia del pequeño Matías ha expuesto cómo normalizar la discapacidad a través del diagnóstico de parálisis cerebral infantil con el que nació el protagonista de esta historia.
Sin complejos ni tabúes, los padres de Matías anuncian que «compartimos nuestra vida real, nuestros aprendizajes y nuestro amor incondicional» alrededor de la discapacidad de su hijo. Su objetivo es concienciar sobre la parálisis cerebral y desmontar mitos sobre ella.
Por tanto, su canal de redes sociales se entiende como un espacio que «nace para crear conciencia, romper estigmas, acompañar a otras familias y recordar que el amor, cuando es verdadero, no tiene límites».
La reflexión de una madre sobre la discapacidad
Siempre acompañado de sus padres y de su hermana –Javier, Jennifer y Julieth-, Matías recorre el camino de la discapacidad junto a ‘sus 3j’: «No mostramos lástima, mostramos valentía; no buscamos perfección, compartimos realidad«.
De hecho, basta con analizar las redes sociales de esta familia para augurar que su aceptación de la discapacidad es, prácticamente, completa. A pesar de ello, no esconden la vulnerabilidad que motiva y los momentos de incertidumbre que genera.
«Cada persona con discapacidad es un universo lleno de posibilidades esperando ser aceptado, valorado y escuchado», indican los padres de Matías sobre su hijo, un menor con parálisis cerebral. Ellos, fruto de la experiencia de este diagnóstico, también comparten rutinas y consejos para familias en una situación similar.
Igualmente, Javier y Jennifer han inculcado a su hija pequeña, Julieth, la importancia de derribar barreras, no sólo físicas, sino también mentales, actitudinales y mentales en relación a las personas con discapacidad. De este modo, entienden que la inclusión siempre debe empezar por el propio hogar y en edades tempranas.
De hecho, defienden la posibilidad de que, en algún momento, la sociedad se caracterice y pueda ser reconocida por su esencia inclusiva: «No es un sueño, es una meta con empatía y voluntad compartida».
Aprender y construir un mundo mejor
Desde que los padres de Matías recibieron el congénito diagnóstico de su hijo han tratado de divulgar la parálisis cerebral como una oportunidad, en lugar de una limitación. «La discapacidad no define a una persona, lo hace su coraje, su alma y su valor por la vida», precisan.
De hecho, en la línea de la ‘oportunidad’, Javier y Jennifer, al igual que tantas familias con hijos con discapacidad, insisten en que «no necesitamos compasión ni lástima, necesitamos oportunidades para demostrar lo que podemos ser«.
Esa línea de ideología comparte similitudes con la imperiosa necesidad de aprender a ver a la persona antes que la dificultad y la capacidad antes que la discapacidad, que es un argumento que extienden desde el propio colectivo.
Finalmente, la familia del pequeño Matías, diagnosticado con una parálisis cerebral infantil, declara que «la discapacidad es una oportunidad de amar, de aprender y de construir un mundo mejor». Con su ejemplo de vida, los padres y hermana de Matías trasladan que sí es posible aspirar a una inclusión plena en la sociedad.






