El 16 de septiembre de 2026 el Congreso de los Diputados aprobó definitivamente la reforma de la Ley de Dependencia y Discapacidad en España. Hablamos de una reforma que, entre otras cosas, refuerza los derechos de las personas con discapacidad y de las personas en situación de dependencia.
Desde el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, que encabeza Pablo Bustinduy, afirman que «la reforma supone una refundación del sistema de cuidados con más servicios, más prestaciones y menos burocracia a los usuarios».
Ampliación de la ayuda a domicilio para personas en situación de dependencia
Uno de los principales servicios existentes para las personas en situación de dependencia es la ayuda a domicilio. Así, la reforma de la Ley de Dependencia en España amplía el concepto de ayuda a domicilio.
Hasta el momento, como su mismo nombre indica, la ayuda a domicilio es un servicio que se prestaba únicamente en el interior de la vivienda. Eso sí, la trabajadora o trabajador encargado de prestar este servicio podía acudir a determinados lugares como la farmacia o hacer la compra.
Sin embargo, con la nueva normativa, el profesional podrá acompañar a la persona en situación de dependencia fuera de su domicilio. Por ejemplo, a realizar la compra o acudir al médico.
Al respecto, desde el Ministerio de Derechos Sociales señalan que «el servicio a domicilio queda blindado como servicio y podrá ofrecerse más allá del entorno domiciliario, que es el espacio al que estaba restringida esta ayuda hasta ahora». En este sentido, añaden que «la persona que ofrezca una asistencia no solo atenderá a la persona usuaria en el domicilio, sino que también podrá acompañarla para realizar otras actividades básicas de la vida diaria como ir a hacer la compra o ir al médico».
La teleasistencia se establece como derecho subjetivo
Con la nueva reforma, todas las personas a las que se les reconozca una situación de dependencia podrán acceder a la teleasistencia como un derecho subjetivo. Además, también se amplían las posibilidades de compatibilización de diferentes servicios y prestaciones del sistema de la dependencia.
Sobre esta medida en particular, desde el Gobierno de España manifiestan que «la teleasistencia será reconocida de facto a toda persona que tenga reconocida una dependencia, garantizando así que este servicio sea un derecho subjetivo a la vez que se establece su carácter complementario a otras prestaciones o apoyos».
El objetivo prioritario de esta medida es que la teleasistencia llegue a otras personas que antes no podían acceder a él, como las personas con demencia. Por tanto, se trata de un servicio que podrá llegar a todas las personas que tengan reconocida una situación de dependencia.
Igualmente, desde el Ministerio de Derechos Sociales han resaltado que «se refuerza la teleasistencia como herramienta preventiva para evitar o retrasar la institucionalización, y permitirá hacer un seguimiento de cómo está el usuario a través de otros dispositivos como, por ejemplo, las pulseras geolocalizables».