Servicios sociales ya no podrán decidir por ti qué ayuda de la dependencia recibes: si se apartan de lo que pides, tendrán que justificarlo

Pides una plaza en un centro de día y te conceden la ayuda a domicilio. Prefieres la paga para que te cuide tu hija y te ofrecen una residencia. Hasta ahora, muchas familias sentían que el Programa Individual de Atención (PIA) se decidía sin contar con ellas.

A partir de este jueves 23 de octubre, el artículo 29 de la Ley de Dependencia reformada cambia las reglas del juego.

El PIA se hará «a propuesta» de la persona dependiente

Los servicios sociales establecerán el PIA «de acuerdo con la persona en situación de dependencia y, a propuesta de esta». Los cuidados y apoyos deberán ser «acordes a la voluntad, deseos y preferencias» de la persona, entre los previstos para su grado.

Para conocer esas preferencias habrá un trámite de consulta previa, accesible y con los apoyos necesarios. Las personas cuidadoras no profesionales también podrán participar si la persona dependiente da su consentimiento.

Si te dicen que no, tendrán que explicar por qué

Es el cambio más importante. La ley establece que, en los casos excepcionales en los que la propuesta de los servicios sociales se aparte de tus preferencias, deberán «justificarlo motivadamente y acreditar que previamente han agotado todas las opciones» que permitan respetarlas.

Esa motivación por escrito será la base para recurrir si no estás de acuerdo.

¿Y si la persona no puede expresar lo que quiere?

En ese caso se recurrirá a quienes ejerzan las medidas de apoyo para el ejercicio de su capacidad jurídica. No decidirán según su propio criterio: tendrán que determinar lo que la persona habría decidido teniendo en cuenta su trayectoria vital, sus creencias y sus valores.

Cuándo se puede revisar el PIA

  • A petición de la persona interesada o de sus representantes.
  • De oficio, con la periodicidad que fije cada comunidad.
  • Por un cambio de residencia a otra comunidad autónoma.

Si tu PIA está pendiente, conviene dejar por escrito qué servicio o prestación prefieres y por qué. Puedes consultar también qué ayudas podrán combinarse con la reforma.