Carolina es una mujer que trabajaba como camarera. Una profesión que exige largas horas de pie, cargando peso y con turnos de trabajo intensos. Recientemente, esta ciudadana ha logrado el reconocimiento de una incapacidad permanente total a causa de una endometriosis.
En este caso, Carolina no ha necesitado acudir a la vía judicial para obtener el reconocimiento de la incapacidad permanente total. Ha sido suficiente con la vía administrativa. Eso sí, ha contado con el asesoramiento de una abogada especializada en la materia.
La endometriosis como incapacidad laboral
A través de sus redes sociales (@marinaalaminos), la abogada Marina Alaminos ha sido la encargada de exponer el caso de Carolina. El despacho de abogados de Marina Alaminos ha asesorado a esta trabajadora durante el proceso de solicitud de incapacidad permanente por la vía administrativa.
Carolina presentaba un diagnóstico muy claro de endometriosis. Al respecto, Alaminos argumenta que «es una enfermedad que desgraciadamente muchas veces se minimiza, pero que convirtió la vida de Carolina en una auténtica pesadilla. Dolor abdominal y rectal, varias intervenciones quirúrgicas y distintos tratamientos farmacológicos. Pero nada funcionaba».
Esta trabajadora tenía dolor cada día, especialmente cuando caminaba, tenía que moverse o realizaba mínimos esfuerzos. Es decir, cuando realizaba acciones que son todo lo que exige su profesión de camarera.
Durante un tiempo, Carolina intentó trabajar con estas dolencias. Sin embargo, un día ya no pudo más y dijo basta. En ese momento, solicitó la baja laboral médica; aunque comenzaría un periodo de incertidumbre.
«Se sentía sola, perdida y angustiada. La incertidumbre sobre su futuro laboral era enorme. Sabía que no podía seguir trabajando, pero no sabía que pasaría después», expone la abogada Marina Alaminos.
Incapacidad permanente total por endometriosis
Debido a la situación de incertidumbre y desconocimiento, Carolina acudió al despacho de Marina Alaminos para recibir asesoramiento y para que estudiaran su caso en profundidad.
Uno de los principales problemas detectados por la abogada Marina Alaminos es que Carolina no contaba con informes médicos recientes. Para demostrar la incapacidad laboral no solo basta con diagnósticos, sino que también es necesario acreditar cómo la endometriosis afecta al desarrollo de la actividad profesional como camarera, en este caso.
«Le pedí que acudiera a especialistas para obtener informes médicos detallados. Informes que reflejaran la gravedad de la enfermedad, las limitaciones funcionales y los tratamientos realizados», señala Alaminos.
Estos informes médicos eran claros y ponían de manifiesto que Carolina no podía trabajar con normalidad como camarera debido a su situación. Así, la mencionada abogada afirma que «cuando el INSS inicio de oficio el expediente de incapacidad permanente, la situación de Carolina era evidente. Habíamos conseguido que los informes médicos hablaran por sí solos. El Equipo de Valoración de Incapacidades analizó el caso y esta vez la realidad no pudo ignorarse».
De este modo, el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) le ha reconocido una pensión de incapacidad permanente total, con derecho a cobrar una cuantía equivalente al 55% de su base reguladora. «Carolina ya no tiene que enfrentarse cada día a un trabajo que su cuerpo no podía soportar. Por fín puede centrarse en su salud y recuperar algo que había perdido hace tiempo: vivir tranquila», concluye la abogada Marina Alaminos.




