Los informes médicos son una parte fundamental para que el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) conceda la pensión de incapacidad permanente en España. Sin embargo, hay informes que tienen un mayor peso con respecto a otros.
Mayor cantidad no siempre significa mayores probabilidades de obtener el reconocimiento de la incapacidad permanente. En este sentido, el Tribunal Médico del INSS valora más ciertos informes médicos.
Los informes más valorados por el INSS para una incapacidad permanente
Desde ‘Fidelitis’, abogados especialistas en incapacidad laboral permanente, explican que «aunque el INSS analiza el expediente en su conjunto, existen determinados documentos que suelen resultar especialmente importantes para acreditar las limitaciones funcionales del trabajador».
A la hora de presentar los informes médicos, los representantes del INSS valoran todos los documentos presentados por el trabajador junto a la solicitud de incapacidad permanente. No obstante, algunos informes tienen más valor durante el procedimiento.
Según indican los profesionales de ‘Fidelitis’, los informes médicos que más valora el INSS son los informes emitidos por médicos especialistas de la Seguridad Social. Es decir, traumatólogos, psiquiatras, neurólogos, cardiólogos o neurocirujanos, entre otros.
Los informes médicos de especialistas suelen ser realmente importantes porque proceden de los profesionales responsables del diagnóstico y tratamiento de la enfermedad en cuestión. Además, cuanto más detallado sea el documento, mayor valor tendrá durante el proceso de solicitud de incapacidad permanente.
Por otro lado, es preciso aclarar que los informes médicos de la sanidad privada también pueden presentarse. Aunque no tienen el mismo peso para el INSS, pueden servir durante el procedimiento de valoración de la incapacidad permanente.
Respecto a los informes médicos privados, desde ‘Fidelitis’ señalan que «siempre que estén correctamente elaborados y fundamentados, pueden complementar la documentación procedente del sistema público de salud y reforzar la acreditación de las limitaciones funcionales».
Cómo debe ser un buen informe médico
Para que un informe médico sea realmente útil en un proceso de valoración de incapacidad permanente, es fundamental que incluya los siguientes elementos:
- Diagnóstico.
- Limitaciones funcionales.
- Secuelas.
- Tratamientos realizados.
- Evolución clínica y pronóstico.
La clave del informe médico es que refleje cómo afectan las limitaciones a la capacidad para trabajar del ciudadano. Hay que recordar que la incapacidad permanente no se reconoce por diagnóstico, sino por secuelas y limitaciones.
Por lo general, todos los informes médicos tienen valor para el INSS a la hora de conceder una pensión de incapacidad permanente. No obstante, ciertos informes médicos cuentan con un mayor peso con respecto a otros.
Los informes médicos de Atención Primaria, por ejemplo, también pueden desempeñar un papel relevante. Lo mismo ocurre con informes médicos psicológicos o con pruebas diagnósticas. Cada informe aporta un valor determinado y puede ayudar al reconocimiento de la pensión de incapacidad permanente. Lo importante es que dichos informes médicos estén actualizados.
Finalmente, desde ‘Fidelitis’ comentan que «es preferible aportar informes recientes, completos y bien fundamentados que presentar una gran cantidad de documentos repetitivos o con escasa información. Un expediente claro, ordenado y respaldado por pruebas objetivas suele facilitar la valoración del INSS».




