Una persona puede solicitar el Ingreso Mínimo Vital (IMV) como beneficiaria individual, es decir, sin formar parte de una unidad de convivencia, siempre que cumpla una serie de condiciones personales y de independencia económica y residencial.
Descubrimos en la web oficial de la Seguridad Social aquellas personas que pueden solicitar esta prestación sin ser de la unidad de convivencia.
Solicitar el Ingreso Minimo Vital de forma particular
Para solicitar el IMV tal como recoge la propia fuente del Ministerio, deberás cumplir estos requisitos:
- Personas de 23 años o más que:
- No estén casadas (salvo separación o divorcio en trámite).
- No tengan pareja de hecho.
- No convivan con otras personas formando una unidad de convivencia.
- Mujeres víctimas de violencia de género, aunque sean menores emancipadas.
- Víctimas de trata de seres humanos o explotación sexual.
- Jóvenes entre 18 y 22 años que:
- Hayan salido de centros de protección de menores en los 3 años previos a la mayoría de edad.
- Sean huérfanos absolutos y vivan solos.
Requisitos para solicitar el IMV
Además de cumplir el perfil anterior, es necesario acreditar que la persona vive de forma independiente. Esto varía según la edad:
- Entre 23 y 29 años:
- Deben haber vivido de forma independiente durante al menos 2 años antes de la solicitud.
- Excepción: no se exige este requisito si la persona ha salido del domicilio por violencia de género o está en proceso de separación/divorcio.
- A partir de 30 años:
- Deben demostrar que, durante el último año, su domicilio ha sido distinto al de sus padres, tutores o acogedores.
Casos en los que no se exige independencia previa
No se requiere justificar un tiempo mínimo de vida independiente ni cotización en la Seguridad Social en estas situaciones:
- Personas sin hogar.
- Cuando la convivencia con los progenitores o tutores terminó por el fallecimiento de estos.
Por todo ello, el IMV puede solicitarse de forma individual si la persona vive sola, cumple los requisitos de edad y situación personal, y puede demostrar un cierto grado de independencia, salvo en casos especialmente vulnerables donde esta exigencia se flexibiliza.




