María Cristalino es la madre de Carla y Carlos, dos jóvenes con un diagnóstico de Trastorno de Espectro Autista -TEA-. A pesar de las dificultades diarias, esta familia comparte cual es la realidad del autismo para dar visibilidad a esta condición intelectual en redes sociales (@aprendamosconcarlosycarla).
Con el firme convencimiento de que el autismo es «parte de su historia», María narra la experiencia sobre cómo es vivir y compaginar la maternidad con el diagnóstico TEA en sus dos hijos. Sin embargo, con naturalidad y desmontando mitos, señala que «son mucho más que una etiqueta«.
En esta línea, gracias a la poderosa capacidad de comunicación de plataformas digitales, esta madre no sólo divulga el autismo, sino que también comparte contenido interesante y aplicaciones prácticas para otras familias que estén conviviendo con el mismo diagnóstico que Carla y Carlos.
Madre de dos hijos con autismo
La lucha, la fe y la perseverancia han sido y siempre serán grandes aliados en la vida de María, que le han impulsado y le han permitido lidiar con el autismo de sus dos hijos, ya adultos con la barrera de la veintena ya superada.
Por ello, se define a sí misma como ‘Una madre con propósito‘, coincidiendo con el nombre de su primer libro, en el que relata una experiencia personal mientras enfrenta los desafíos del autismo de sus hijos. De este modo, a pesar de compartir diagnóstico, Carlos y Carla no tienen intereses ni adaptaciones similares.
«Cada persona es diferente, por eso los apoyos también pueden adaptarse a sus necesidades, intereses y forma única de comprender el mundo«, informa María en esa línea. Cada día es diferente y requiere de atención y precisión para atender diferentes situaciones que pueden aparecer.
Por ello, su papel como madre de dos niños con autismo reside en «ayudar a crear rutinas más claras, anticipar actividades y brindar mayor seguridad y autonomía en cada paso». Lo hace mediante el uso de imágenes visuales, que son «una gran herramienta para acompañar el día a día» de personas con este diagnóstico.
En este sentido, María Cristalino conoce de sobra cómo es vivir con el autismo dentro de casa, motivo suficiente para que sea capaz de afirmar que «el ruido del mundo puede parecer abrumador, pero el apoyo constante hace la diferencia» y que la comprensión «cambia más vidas» que señalar diferencias.
Mentes únicas en un mundo intenso
Carla y Carlos son el mayor ejemplo de María. A través de sendos diagnósticos de autismo, esta madre ha sido capaz de comprender las necesidades de este colectivo y adaptar su comportamiento, actitud y lenguaje al bienestar de sus hijos.
Por tanto, el Trastorno de Espectro Autista se perfila para esta familia como «un camino lleno de desafíos, pero con un gran aprendizaje de vida». Y una de esas lecciones que ha comprendido María es que el autismo no siempre se hace visible ni se manifiesta a simple vista.
«Muchas personas aprenden a sonreír, adaptarse o guardar silencio mientras por dentro luchan con el ruido, la ansiedad, el agotamiento o la necesidad de entender un mundo que va demasiado rápido», sostiene la madre de Carlos y Carla, dos adolescentes con autismo.






