El estrés laboral es una afección de salud que permite al trabajador acceder a una baja médica. Además, en determinados casos, una situación de estrés laboral puede derivar en el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente.
En el mundo actual, el estrés laboral es una realidad cada vez más frecuente entre los trabajadores. Existen diferentes factores que pueden provocar el aumento del estrés en el ámbito laboral, ocasionando limitaciones en el trabajador para desarrollar su profesión con el mínimo de eficacia requerida.
Síntomas y cómo solicitar la baja médica por estrés laboral
Los profesionales de ‘Fidelitis’, abogados especialistas en derecho laboral, explican que «el estrés laboral aparece cuando las exigencias del trabajo superan la capacidad de la persona para afrontarlas».

En este sentido, el estrés laboral puede manifestarse a través de diferentes síntomas, como irritabilidad, insomnio, ansiedad, dificultad de concentración, ansiedad o fatiga constante. También pueden aparecer síntomas físicos, como dolor de cabeza o problemas digestivos.
Desde ‘Fidelitis’ advierten que, en casos graves, el estrés laboral puede derivar en otras patologías más graves, como depresión, trastorno de ansiedad o síndrome de Burnout, también conocido como ‘síndrome del trabajador quemado’.
Llegados a este punto, muchos trabajadores se cuestionan en qué momento es posible solicitar una baja médica por estrés laboral. Para ello, es importante que se den las siguientes condiciones:
- Que el estrés laboral afecte a la salud mental o física del trabajador.
- Impida al trabajador desarrollar su profesión con normalidad.
- Esté diagnosticado por especialista médico.
Una baja médica por estrés laboral la puede emitir un médico de cabecera o un especialista médico, ya sea un psiquiatra o psicólogo clínico. En cualquier caso, siempre debe ser un profesional sanitario el encargado de valorar una baja médica por incapacidad temporal derivada de estrés laboral.
Incapacidad permanente por estrés laboral
El estrés laboral sí puede derivar en el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente, aunque solo en casos graves. Por ejemplo, si el estrés laboral deriva hacia un trastorno crónico como la ansiedad o la depresión severa.
Además, para obtener el reconocimiento de una incapacidad permanente por estrés laboral también es preciso que se cumplan otras circunstancias, como que las limitaciones sean previsiblemente definitivas y que impidan al trabajador desarrollar su actividad laboral con normalidad.
Volviendo a la baja médica por estrés laboral, no existe una duración específica para este tipo de bajas de incapacidad temporal. La duración de la baja médica por estrés laboral dependerá de factores como la gravedad del caso, la respuesta al tratamiento o la evolución del paciente. Desde ‘Fidelitis’ argumentan que «puede durar desde semanas a varios meses».
Lo más habitual es que el estrés laboral en una incapacidad temporal o incapacidad permanente se considere como contingencia común. Sin embargo, si se demuestra que está ocasionado por el entorno laboral, podría considerarse como contingencia profesional.
El estrés laboral puede influir directamente a la hora de realizar la actividad profesional con normalidad y eficacia. Además, también puede tener influencia en la vida personal del trabajador afectado.




