Un trabajador logra una incapacidad permanente total y descubre que cobraba menos de lo que le correspondía: «El problema estaba en el cálculo de la pensión»

Rafael es un ciudadano de 58 años que llevaba prácticamente toda su vida trabajando como conductor de camiones. Debido a diferentes patologías, este ciudadano se vio obligado a tener que dejar de trabajar y obtuvo el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente total.

En concreto, este trabajador presentaba importantes patologías lumbares, con dolor crónico y limitaciones que le impedían permanecer sentado durante largos periodos de tiempo y realizar esfuerzos físicos.

Incapacidad permanente total mal calculada

Debido a sus dolencias, Rafael permaneció de baja laboral durante mucho tiempo. Cuando llegó el momento de valorar su expediente, el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) le reconoció la incapacidad permanente total. A pesar de la alegría por este reconocimiento, detectó que algo no iba bien.

Al recibir la resolución de su incapacidad permanente y observar la cuantía que iba a percibir, Rafael consideró que algo no cuadraba. «Aquella pensión iba a ser su principal fuente de ingresos y no podía permitirse cobrar menos de lo que realmente le correspondía», explica Marina Alaminos, abogada especialista en incapacidad permanente y que ha llevado el caso de este ciudadano.

El reconocimiento de una incapacidad permanente total implica el derecho a percibir una pensión con una cuantía equivalente al 55% de la base reguladora del trabajador. El importe de esta pensión puede ser del 75% de la base reguladora cuando la persona beneficiaria tiene 55 años o más y está en paro.

Rafael entendía que algo no cuadraba en la cuantía de su pensión de incapacidad permanente total. Por ello, decidió poner su caso en manos de la abogada Marina Alaminos para que analizara si se había producido algún tipo de error.

Tras analizar su caso y la resolución del INSS, Alaminos comprobó que el problema no se encontraba en el grado de incapacidad permanente reconocido, sino que la cuantía de la pensión no se había calculado correctamente.

Recurso por la vía judicial

Respecto al caso de Rafael, la abogada Marina Alaminos explica a través de su cuenta de Instagram (@marinaalaminos) que «al revisar las bases de cotización comprobé que el INSS no había tenido en cuenta correctamente determinadas cotizaciones correspondientes al periodo de cálculo».

Este error cometido por el Instituto Nacional de la Seguridad Social había provocado que su base reguladora fuese inferior a la que realmente le correspondía. Por ello, este ciudadano contaba con una pensión de incapacidad permanente total más baja.

A través de una Reclamación Previa, Marina Alaminos solicitó al INSS que revisara el cálculo de su base reguladora. Sin embargo, el INSS rechazó la Reclamación Previa manteniendo la misma base reguladora y, por tanto, la misma cuantía de la pensión.

Ante esta situación, tanto el trabajador afectado como la Marina Alaminos decidieron seguir reclamando por la vía judicial. Al respecto, Alaminos comenta que «en el juicio aportamos la documentación de cotización y explicamos dónde se encontraba el error». Además, añade que «acreditamos qué bases debían tenerse en cuenta y por qué el cálculo realizado inicialmente no era correcto».

Mediante esta demanda, Marina Alaminos no reclamaba que se reconociera una incapacidad permanente con un grado mayor, sino que se le pagara al ciudadano correctamente la pensión que ya tenía reconocida. Finalmente, el juez dio la razón a la parte demandante.

La resolución judicial reconocía que la base reguladora de Rafael no se había calculado correctamente. De este modo, el trabajador podrá pasar a percibir el importe de pensión que realmente le corresponde en función de sus cotizaciones.