Inazio Nieva es un joven con parálisis cerebral, una condición que presenta de manera congénita. A medida que ha ido creciendo, se ha erguido como un firme divulgador de la discapacidad, denunciando situaciones injustas respecto a este colectivo y mostrando cómo es vivir este tipo de realidades.
Con un gran sentido del humor, Nieva hace uso de sus redes sociales para comunicarse con el gran público y lanzar poderosos mensajes de inclusión, sensibilización o normalidad. Pero también críticas. Entre sus principales lamentos, el joven menciona el trato infantil que, en la actualidad, sigue latiendo respecto a las personas con discapacidad.
De hecho, él mismo vive el «infantilismo» en primera persona, procedente de quienes, sin ánimo de ofensa, desconocen cual es la forma ideal de conversar y dirigirse a quien tiene una discapacidad. Y ese es el gran problema: la falta de formación y conocimiento para darle plena naturalidad a la diversidad funcional.
El infantilismo respecto a la discapacidad
Basta con tener un mínimo de conocimiento y de atender a las personas con discapacidad para conocer, de la mejor fuente posible, cual es la manera ideal de hacer referencia a este colectivo social. Inazio Nieva, desde su papel como divulgador con parálisis cerebral, habla de ello en plataformas digitales.
En este sentido, ha narrado una situación que le ha ocurrido a él mismo y que ha evidenciado uno de los mayores focos de denuncia de personas con discapacidad: el infantilismo que rodea a esta condición. Su ejemplo está ligado a una de las acciones más cotidianas y frecuentes que puede cometer una persona.
«Dos besos es lo que me pidió la dependienta de una tienda tras comprar unos pantalones», refleja Nieva. De acuerdo con sus emociones, estima que «normal no es«, haciendo referencia a su edad e indicando que ya no es ningún niño pequeño.

Este tipo de realidades son más frecuentes de lo que nos podamos imaginar, lo que ha llevado a que Inazio estalle en este sentido: «El infantilismo anula y violenta» a las personas con discapacidad. Y no es un sólo gesto, sino que contempla un amplio abanico de vocabularios, miradas o pensamientos que conforman una gran barrera.
«Soy consciente de que el infantilismo respecto a personas con diversidad funcional es una de las cosas que pasa, pero eso no quita para que la primera reacción sea totalmente impotencia«, estima este vasco con parálisis cerebral. Además, insiste en que es «una situación injusta» que debería desaparecer de la sociedad en favor del colectivo de la discapacidad.
Concienciar y conocer
Como persona con parálisis cerebral y, por tanto, integrante de la comunidad de la discapacidad, Inazio Nieva ha adquirido un sensato rol como divulgador de este colectivo, ofreciendo charlas y conferencias por territorio nacional, exponiendo las realidades que envuelven a esta condición.
Estas conferencias narran en primera persona la parálisis cerebral, la forma de adaptarse una vida con esta condición y qué apoyos han sustentado su experiencia. Pero también las vulnerabilidades y debilidades que existen, destacando la importancia de la Atención Temprana en niños de 0 a 6 años: «Es crucial».
Entre esas situaciones de vulnerabilidad, Inazio menciona el comportamiento que la sociedad adquiere en determinadas ocasiones respecto a quien tiene una discapacidad, a pesar de valorar que se han logrado algunos avances: «Aún hay mucho paternalismo a la hora de dirigirse a alguien con parálisis cerebral», recoge DEIA.
Por tanto, su objetivo es tratar de concienciar a la sociedad sobre la parálisis cerebral, dándola a conocer desde un testimonio en primera persona y normalizar la discapacidad como una condición más para hacer una convivencia más sana y justa desde su conocimiento como integrador social.






