El 5 de septiembre, como cada año, se celebra el Día Internacional de la Lesión Medular. Así, desde Tododisca destacamos la historia de Keith Thomas, un hombre con lesión medular que ha recuperado el tacto gracias a unos innovadores implantes cocleares.
Keith Thomas sufrió una lesión medular en julio de 2020 tras zambullirse en una piscina con poca profundidad. Esta es una de las principales causas de lesión medular en todo el mundo, acentuándose durante los meses de verano.
Lesión medular por zambullida imprudente
Este ciudadano estadounidense trabajaba como profesional de las finanzas en Manhattan. Sin embargo, una imprudencia provocó que su vida cambiara para siempre y pasara a vivir con una lesión medular.
En concreto, Thomas despertó al día siguiente del accidente en un Hospital sin poder moverse. El impacto fue tan duro que se fracturó el cuello con daños graves en la médula espinal. Keith Thomas quedó paralizado del pecho hacia abajo.
Además, la lesión medular también provocó que este usuario perdiera gran parte del sentido del tacto. De un día para otro, Thomas ya no podía levantar los brazos, sostener una taza o alimentarse por sí mismo.
Un año después de sufrir la lesión medular, Keith Thomas se convirtió en el primer paciente de un estudio desarrollado en los Institutos Feinstein para la Investigación Médica de Nueva York. Se trata de un trabajo de investigación pionero a largo plazo.
En concreto, esta investigación utilizó un complejo sistema de interfaz cerebro-computadora (BCI) para observar si era posible restaurar parte de su función perdida tras la lesión medular. Los resultados de este estudio se publicaron en julio de 2026.
Recupera el tacto tras sufrir la lesión medular
En los resultados del estudio, los investigadores informan que Keith Thomas ha podido recuperar algo de movimiento y sensibilidad perdida tras la lesión medular, incluyendo el sentido del tacto. Todo ello, a través de implantes cerebrales innovadores.
Uno de los líderes de este trabajo de investigación es Chad Bouton. En declaraciones recogidas por los compañeros de ‘National Geographic’, Bouton expone que «es un sistema híbrido que estimula tanto la médula espinal como el cerebro para restaurar el movimiento y la sensibilidad». Además, añade que «estamos creando la conexión completa entre el cerebro y el cuerpo.
Los resultados de este trabajo de investigación son esperanzadores para Keith Thomas y también suponen un impulso de optimismo para otros pacientes con lesiones medulares. Actualmente Thomas puede alimentarse solo, manejar su silla de ruedas e incluso agarrar algo tan sensible como un huevo sin aplastarlo.
Respecto a esta situación, el investigador Chad Bouton destaca que «se trata de independencia, y también de dignidad, de no necesitar siempre que alguien te limpie la boca. Son cosas en las que las personas sin discapacidad no piensan y que dan por sentadas».
En cualquier caso, es preciso aclarar que esta nueva tecnología no ha restaurado por completo la función física que Thomas perdió tras sufrir la lesión medular. Debido a sus secuelas, este paciente aún necesita atención 24 horas. Además, estas mejoras en su estado de salud se han conseguido después de años de rehabilitación intensa.
Eso sí, el caso de Keith Thomas abre la puerta a un cambio considerable en la neurotecnología. Además, supone un camino de esperanza a través de la investigación para las personas con lesiones medulares.




