Ignacio Solsona, abogado laboralista: «Es más barato y económico pagar un convenio especia que retrasar la jubilación de los 65 hasta los 67 años»

Llegar a la edad ordinaria de jubilación con la carrera de cotización incompleta deja dos salidas, y una es bastante más barata que la otra. Así lo ha planteado Ignacio Solsona, abogado especializado en derecho laboral, en su canal de YouTube, en unas declaraciones recogidas por OKDiario el 21 de agosto de 2026: «Habitualmente, es más barato y económico pagar un convenio especial durante un período de tiempo que retrasar la jubilación de los 65 hasta los 67 años». La razón está en la escala de porcentajes: hacen falta 37 años cotizados para llegar al 100 % de la base reguladora a partir de 2027.

Qué es exactamente el convenio especial

Solsona lo define como «un acuerdo voluntario que permite a determinadas personas seguir cotizando mediante el pago de unas cuotas». Es la herramienta que utiliza quien ha salido del mercado laboral —por desempleo prolongado, por cierre de negocio o por cuidados— y no quiere que esos meses en blanco le rebajen la pensión.

El cálculo que propone el abogado es de coste de oportunidad: pagar la cuota del convenio durante un tiempo limitado frente a seguir dos años más en activo. «Lógicamente, es más beneficioso y rentable pagar ese convenio especial que retrasar la pensión de jubilación», insiste.

La escala que convierte los meses en porcentaje

El sistema no premia todos los meses igual, y ahí está la clave del razonamiento. Según detalla el abogado, la escala vigente funciona así:

  • 15 años cotizados garantizan el 50 % de la base reguladora, el mínimo legal para acceder a la pensión contributiva.
  • Cada uno de los 248 meses siguientes suma un 0,19 % adicional.
  • Cada uno de los 16 meses posteriores suma un 0,18 %.

Es decir: quien se queda a un puñado de meses del tope pierde décimas de porcentaje que se arrastran durante toda la vida del pensionista. Y esas décimas se aplican sobre la base reguladora completa, no sobre el resto.

La «doble penalización» que avisa el abogado

El riesgo se multiplica cuando la carrera corta se combina con un adelanto de la edad de retiro. Solsona habla en ese caso de una «doble penalización»: una carrera de cotización más corta reduce el porcentaje aplicable y, al mismo tiempo, la jubilación anticipada provoca una reducción adicional sobre la pensión resultante.

Ese doble descuento explica por qué conviene medir bien el momento de firmar la solicitud. De hecho, ya se ha documentado que esperar cuatro meses para pedir la jubilación anticipada puede suponer 200 euros más al mes de por vida.

El contexto: la pensión media ya no cubre dos tercios del salario

El artículo sitúa además una referencia que ayuda a entender el margen real de maniobra: la pensión media de jubilación en España en 2026 equivale al 65,25 % del salario medio nacional. Cualquier recorte por carrera incompleta se aplica, por tanto, sobre una cuantía que ya parte por debajo del sueldo previo.

Cabe recordar que no todos los huecos de la vida laboral se tratan igual. La Seguridad Social integra automáticamente determinadas lagunas y rellena los meses no cotizados con una cuantía fijada cada año, aunque solo dentro del periodo de cálculo y con reglas distintas para asalariados y autónomos.

Antes de decidir, la comprobación básica sigue siendo la misma: revisar el informe de vida laboral y contrastar cuántos meses faltan hasta el tramo siguiente de la escala. Con la referencia de lo que supone llegar a los 40 años cotizados y el consejo de Solsona sobre el convenio especial recogido por OKDiario, la cuenta deja de ser abstracta y pasa a ser una simple resta de meses.