La de Cristina Landete (@cristinita_puede) es una de esas historias de superación que, por un momento, hacen dudar de si se trata de una palpable realidad o de ciencia ficción. María Ángeles, su madre, indica que «es un caso de extrema prematura», detallando que nació cuando apenas llevaba 24 semanas de gestación.
Fruto de esa prematuridad, Cristina llegó al mundo con serios problemas de visión, un sentido que terminó de perder por completo a los siete meses de edad; años más tarde, cuando entraba en la etapa de adolescencia, Landete fue detectada de patologías auditivas. Pasó. por tanto, a ser una persona de la comunidad de la sordoceguera.
Sin embargo, sendos diagnósticos no le frenaron, sino que le impulsaron a vivir su propia vida y a dejar huella en cada paso que daba. Encontró su pasión, como consecuencia de la terapia, en la equitación. Con el paso de los años y con la emoción de estar a lomos de un caballo, Cristina se ha convertido en la primera jinete con sordoceguera de España.
Cristina Landete, primera jinete con sordoceguera en España
El 30 de octubre de 2007, con menos de seis meses -cinco meses y medio, según María Ángeles, que es la persona que mejor lo puede afirmar-, Cristina llegó al mundo. Lo hizo con un peso inferior a los quinientos gramos y teniendo que enfrentarse a «un montón de operaciones» mientras estaba en la incubadora del hospital.
De acuerdo con el testimonio de su madre, centrada ya en los ojos, en el podcast de @madein_albacete, para que los órganos de la visión se puedan formar en plenitud deben permanecer en el medio acuoso, «que es el vientre de la madre»; al nacer «mucho antes de tiempo, el ojo no se ha terminado de formar«.
Por ello, «las propias venitas que van a la retina, en vez de ser elásticas, es como que tiran de la retina», explica María Ángeles sobre los problemas de visión de Cristina. Esa es la presentación de la «retinopatía del prematuro«. Con siete meses de vida, Landete perdió la visión total hasta los tres años, que comenzó «a ver bultos y colores», como hasta ahora.

Con once años, creyendo haber «pasado todo el huracán«, llegó la pérdida auditiva en cuestión de una semana. Por ello, los problemas de visión iniciales, ahora, habían agregado patologías auditivas, convirtiendo a Cristina en una persona sordociega. Los médicos creyeron que el origen, igualmente, radica en la prematuridad, ya que «hasta los 15 años puede tener secuelas».
La vida de Cristina ha sido una montaña rusa de emociones en la que ha clavado la bandera con un lema que cumple a rajatabla: «La vida te pondrá obstáculos, pero los límites los pones tú«. Ahora, mediante la equitación, ha encontrado la forma de divulgar la discapacidad y demostrar que la sordoceguera no le impide derribar barreras.
Derribar barreras mediante la hípica
Con tres años de edad, Cristina empezó a montar a caballo; sus padres pensaron que podía ser una buena terapia y «Efectivamente no se equivocaron», indica la propia jinete. Lo que comenzó siendo una ‘obligación’ se ha convertido en la gran pasión y en el motor de vida de esta joven de Albacete.
Con el desarrollo de los problemas auditivos, la ceguera derivó en ser una persona sordociega. Sin embargo, el diagnóstico no le frenó, sino que «he empezado una nueva etapa mediante la competición en Doma Adaptada o Paraecuestre dentro de este fantástico mundo», relata.
A día de hoy, Cristina es la primera persona con sordoceguera que compite en hípica en España y ha sido reconocida por el Gobierno de Castilla – La Mancha, que ha trabajado para que esta joven jinete «pueda contar con una pista de entrenamiento de equitación en su propia residencia«, emiten desde el Ejecutivo regional.
Del mismo modo, debido a su tesón y superación personal a lomos de un caballo, siendo una persona de referencia y de inspiración para tantos niños y familias, Landete ha sido nombrada Hija Predilecta de Castilla-La Mancha, un merecido reconocimiento para seguir apostando por el talento de personas con discapacidad.




