La Tarjeta Europea de Discapacidad está un paso más cerca de convertirse en una realidad en España. El documento, impulsado por la Directiva (UE) 2024/2841, permitirá acreditar la condición de discapacidad en cualquier país de la Unión Europea durante estancias de corta duración, facilitando el acceso a determinadas ventajas y condiciones preferentes sin necesidad de volver a justificar la discapacidad en cada Estado miembro.
España ya cuenta con un proyecto de Real Decreto que regula cómo se emitirá la tarjeta y los requisitos para obtenerla, aunque todavía no puede solicitarse, ya que la norma debe completar su tramitación y entrar en vigor.
Qué es la Tarjeta Europea de Discapacidad
Se trata de un documento común para toda la Unión Europea que servirá como prueba oficial de la condición de discapacidad cuando una persona viaje o permanezca temporalmente en otro país comunitario.
Su finalidad es facilitar el reconocimiento de esa condición en el extranjero y garantizar que los titulares puedan acceder, en igualdad de condiciones que los ciudadanos con discapacidad del país visitado, a los beneficios o medidas de apoyo que ese Estado tenga establecidos.
No obstante, la tarjeta no crea un sistema único de derechos en toda la UE, ni obliga a todos los países a ofrecer las mismas ventajas.
El requisito previo: el certificado de discapacidad
En España, para obtener la Tarjeta Europea de Discapacidad será necesario disponer previamente del certificado oficial de discapacidad reconocido por la administración competente.
La nueva tarjeta no sustituye al reconocimiento del grado de discapacidad, sino que actúa como un documento que facilita su acreditación en otros países de la Unión Europea.
Por ello, quienes todavía no tengan reconocido oficialmente su grado de discapacidad deberán tramitar primero ese procedimiento ante el organismo competente de su comunidad autónoma.
Para qué servirá y qué no cubre
La tarjeta facilitará el acceso a descuentos, tarifas reducidas, acceso prioritario u otras condiciones preferentes en ámbitos como el transporte, la cultura, el ocio, el deporte o determinados servicios, siempre que esas ventajas existan en el país que se visita.
Sin embargo, no armoniza las prestaciones económicas, las ayudas sociales ni los grados de discapacidad entre los Estados miembros. Cada país seguirá manteniendo su propia legislación y sus propios sistemas de apoyo.
Tampoco debe confundirse con la Tarjeta Sanitaria Europea, que continúa siendo el documento destinado a garantizar la asistencia sanitaria durante desplazamientos temporales dentro de la Unión Europea.
Peticiones del movimiento asociativo
Durante la tramitación de la normativa, diversas organizaciones del ámbito de la discapacidad han presentado propuestas para mejorar su aplicación.
Entre ellas, Autismo España ha solicitado que la implantación de la tarjeta tenga en cuenta las necesidades específicas de las personas con trastorno del espectro del autismo (TEA), de forma que las medidas de apoyo y las condiciones preferentes respondan a las barreras reales que afronta este colectivo.
Cuándo estará disponible
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 continúa tramitando el proyecto de Real Decreto que regulará la expedición de la Tarjeta Europea de Discapacidad en España.
Hasta que la norma sea aprobada y entre en vigor, la tarjeta aún no podrá solicitarse. Mientras tanto, quienes no dispongan del certificado oficial de discapacidad pueden ir iniciando ese trámite, ya que será el requisito imprescindible para acceder a la nueva tarjeta cuando comience su expedición.
Con esta medida, la Unión Europea busca facilitar la movilidad de las personas con discapacidad y hacer más sencillo el reconocimiento de sus derechos durante los desplazamientos entre Estados miembros, aunque sin unificar las ayudas o prestaciones que cada país concede en su territorio.




