Marta Sevilla es una joven con discapacidad y usuaria de silla de ruedas debido a una enfermedad autoinmune rara. Recientemente, a través de sus redes sociales, ha lanzado una reflexión y ha defendido que «discapacidad no es igual a infelicidad».
A pesar su discapacidad, Marta Sevilla asegura ser una persona plenamente feliz. Así, ha encontrado en el deporte una motivación para seguir adelante. Entre otros hitos a destacar, esta joven mallorquina logró recientemente completar su primer ‘Hyrox’.
Discapacidad no es igual a infelicidad
Mucha gente sigue viendo a las personas con discapacidad desde una visión de condescendencia o tristeza. Cuando ven a una persona con discapacidad por la calle piensan algunas cosas como «pobrecito», «vaya vida debe llevar» o «qué pena».
Esto es algo de lo que Marta Sevilla se ha percatado desde hace un tiempo. Además, ella misma confiesa que «yo antes de ir en silla también lo he pensado alguna vez». Sin embargo, ha querido ofrecer una reflexión alejada de este pensamiento.
Además de mostrar una gran pasión por el deporte, Marta Sevilla también se dedica a la creación de contenido en redes sociales. Por ello, se ha dirigido directamente a todos sus seguidores y a todas las personas que puedan toparse con este vídeo.
En primer lugar, Marta no quiere idealizar la discapacidad, pero tampoco está de acuerdo con que la discapacidad se vincule en muchas ocasiones a una situación de infelicidad. Por ello, indica que «ojalá no me hubiese pasado nada y mi vida fuera distinta, pero la realidad no es así».
Ser feliz teniendo una discapacidad
Es preciso aclarar que Marta Sevilla habla desde su experiencia puramente personal. Si bien, argumenta que «no todo el mundo se sentirá identificado con lo que digo pero, en esencia, solo quiero que te lleves este mensaje».
Así, esta joven mallorquina con discapacidad, comenta que «gracias a mi discapacidad se me han abierto puertas y se me han presentado oportunidades que quizá nunca habrían aparecido. También he conocido a gente increíble».
Cada situación y cada vivencia personal en relación a la discapacidad es diferente. Sin embargo, Marta Sevilla pretende mandar un mensaje a la sociedad y hacer entender a muchas personas que «no todo es malo» cuando se tiene una discapacidad.
Ella misma, en base a su vida y a su experiencia personal, asegura que «a día de hoy puedo decir que soy feliz. No a pesar de mi discapacidad, pero en parte gracias a mi discapacidad».
En este sentido, Marta se pregunta por qué asumimos que una persona que no puede caminar es infeliz por ese motivo. Respecto a esta reflexión, también indica que «hay mucha gente que no tiene ningún tipo de discapacidad y no se consideran felices».




