Pablo y Nerea son los padres de Mael y Olai. Juntos, residen en Gijón (Asturias). Cuando el hermano mayor apenas tenía tres años, un diagnóstico de sepsis meningocócica le puso a batallar contra un ‘dragón’, al que le ganó la vida, a pesar de perder manos y piernas por el camino.
Esta familia ha convertido la discapacidad de Mael en una oportunidad para agradecer todo el cariño y el apoyo que recibe cada día mediante la difusión de la realidad mediante redes sociales. Tal es el reconocimiento del que han sido protagonistas que han decidido crear una asociación con el fin de ayudar a otros niños y familias.
Así nace ‘AMIMA2‘, una entidad ideada por Pablo y Nerea que parte de la historia de Mael contra la meningitis: «es solo un nombre, es el reflejo de todo lo que vivimos y, sobre todo, del inmenso apoyo que recibimos cuando más lo necesitábamos», detallan desde la ‘Asociación Amigos de Mael2’ sobre la discapacidad.
Agradecer y ‘mimar’ a niños con discapacidad
Pablo, como presidente de la Asociación y, especialmente, como padre de Mael, ha vivido en primera persona la compleja situación a la que se ha enfrentado el mayor de sus dos hijos. La meningitis hizo acto de presencia en su vida para enseñarle lo verdaderamente importante: el amor, el carió y el agradecimiento.

Los amigos de Mael, por tanto, «no son solo niños», sino que también «son familiares, amigos, conocidos y personas que, sin conocernos de nada, decidieron estar ahí en ese momento», relatan. Recuerdan como, tras las primeras vivencias con la discapacidad, «‘todo el mundo’ nos tendió la mano».
Así mismo, exponen que el ‘2’ que acompaña el nombre de la Asociación tiene un importante significado: en primer lugar, menciona la estrecha relación entre Mael y su hermano Olai, «sus dos pilares»; por otra parte, la palabra que ·lo define todo», que es ‘mimado‘.
Pablo y Nerea recuerdan con pánico aquellos días de hospitales, médicos y un diagnóstico que todavía resuena con fuerza. Pero su ‘pequeño’ venció al dragón del meningococo y ha comenzado a normalizar la discapacidad como el verdadero ‘embajador’ en el que se ha convertido por su simpatía, sonrisa y carisma.
«Nos cuidaron, nos protegieron y nos dieron fuerza», indican estos padres, que ahora desean devolver todo ese cariño y apoyo a tantas personas que se lo brindaron. Igualmente, cada detalle del logo tiene alma: «La mirada de Mael, su historia y su fuerza, pero, por encima de todo, lo que representa es a un niño feliz, con ganas de vivir«.
Amor, lucha y esperanza
Consecuencia de la historia de Mael ha surgido la Asociación ‘AMIMA2’, que ya ha firmado oficialmente su acuerdo de adhesión con EXDI, la Alianza de Extremidades Diferentes. Esta alianza permitirá «acceder a recursos, información y apoyo especializado», además de «conectar con otras familias que viven realidades similares».✨
También la posibilidad de «participar en proyectos, iniciativas y campañas a nivel nacional» y «seguir creando conciencia social para defender juntos los derechos y necesidades de nuestros niños y niñas», relatan desde la entidad, así como brindar apoyo y comprensión a las familias.
Ese, de hecho, es el principal objetivo por el que surge la Asociación Amigos de Mael2: «Nace desde el amor, la lucha y la esperanza. Y hoy damos un paso más para que ningún niño ni ninguna familia se sienta sola en este camino», describen sobre la adhesión a la Alianza de Extremidades Diferentes.






