Pablo Tovar es un creador de contenidos sevillano con lesión medular. Además de su actividad en redes sociales, Tovar también es escritor, psicólogo, deportista y conferenciante. También es una persona que muestra un férreo compromiso con los derechos de las personas con discapacidad.
La vida de Pablo Tovar cambió para siempre en el año 2008, cuando a raíz de un accidente de tráfico sufrió una lesión medular. Desde entonces, Pablo Tovar está en silla de ruedas y ha tenido que adaptar toda su vida a su nueva condición de persona con discapacidad.
Adaptaciones en su vivienda y en el edificio
Para las personas con discapacidad y para las personas con movilidad reducida resulta fundamental realizar diferentes adaptaciones en el hogar. Gracias a estas adaptaciones pueden contar con una mayor autonomía e independencia, así como una mejora en su calidad de vida.
Pablo Tovar explica, a través de un vídeo publicado en su cuenta de Instagram (@pablotovar__), que cuando el accidente tuvo que adaptar su casa a sus nuevas necesidades. No obstante, también informa que fue necesario adaptar la entrada al edificio en el que se encontraba su vivienda. Respecto a la entrada en el edificio, explica que «tenía un escalón para entrar al portal, y después varios escalones para llegar hasta el ascensor».
«Hasta que terminó la obra fue duro ver que no podías entrar en tu propia casa después de un accidente, y es algo que le pasa a muchas personas», aclara Pablo Tovar en relación a su caso particular.
La realidad es que en España existen muchos edificios que carecen de la accesibilidad necesaria para personas con movilidad reducida. Esto provoca que muchas personas mayores y personas con discapacidad tengan que vivir una auténtica odisea para salir de su casa. Algunas de estas personas viven atrapadas en su propio hogar.
Adaptaciones en el edificio tras la lesión medular
Cuando Pablo Tovar sufrió la lesión medular, su edificio no estaba adaptado para una silla de ruedas. Debido a su situación, fue necesario hacer varias adaptaciones para favorecer la accesibilidad en el edificio.
Primeramente, retiraron un escalón que había en el portal del edificio, sustituyéndolo por dos pequeñas rampas. Además, tuvieron que instalar un elevador para que pudiera subir cuatro escalones existentes también el portal antes de llegar al ascensor.
«No pudieron retirar las escaleras y poner una rampa debido a que la inclinación sería demasiado elevada para una silla de ruedas. La única opción era abrir un hueco y poner un elevador», indica Pablo Tovar.
En la actualidad, la Ley de Propiedad Horizontal en España establece que las obras de accesibilidad en un edificio son obligatorias siempre que las solicite un propietario o vecino con discapacidad o mayor de 70 años de edad. Además, el coste repercutido de dichas obras de accesibilidad no podrá superar las 12 mensualidades ordinarias de gastos comunes, descontando posibles subvenciones.
A pesar de esta legislación, no todas las comunidades de propietarios funcionan de la misma manera. Existen casos de edificios antiguos sin ascensor y sin salvaescaleras, a pesar de que en el mismo residen personas mayores o personas con discapacidad.




