Hay quien lleva años tachando meses en el calendario y da por hecho que ya sabe cuándo podrá dejar de trabajar. Pero el último tramo de la vida laboral guarda una sorpresa para muchos: desde el 1 de enero de 2027, la edad de jubilación sube por última vez, y el año en que se pide la pensión puede cambiar la fecha de retirada en varios meses.
La norma lo deja por escrito. La Ley General de la Seguridad Social exige, en su artículo 205, «Haber cumplido sesenta y siete años de edad, o sesenta y cinco años cuando se acrediten treinta y ocho años y seis meses de cotización», un cambio del que también se ha hecho eco Vozpópuli. Dicho de otro modo: la carrera de cotización decide si uno se jubila a los 65 o a los 67.
¿Qué cambia exactamente el 1 de enero de 2027?
No se trata de una medida nueva, sino del último escalón de la subida gradual que empezó en 2013. El calendario está fijado en la disposición transitoria séptima de la ley, publicada en el BOE, y marca estos requisitos:
- En 2026: 65 años con 38 años y 3 meses cotizados o más; 66 años y 10 meses con menos.
- Desde 2027: 65 años con 38 años y 6 meses cotizados o más; 67 años con menos.
Es decir, suben dos cosas a la vez: la edad para quienes tienen carreras más cortas, dos meses, y el tiempo exigido para retirarse a los 65, tres meses.
¿A quién afecta y quién tendrá que esperar?
Los más afectados son quienes no llegan a los 38 años y 6 meses cotizados. Un ejemplo ayuda a verlo: una persona nacida en marzo de 1960 con 30 años cotizados cumplirá los 66 años y 10 meses en enero de 2027, cuando ese límite ya no existirá. Tendrá que esperar a marzo de 2027, al cumplir los 67.
También hay un segundo grupo, menos visible. Quien se jubile en 2027 con 65 años y 38 años y 4 meses cotizados no alcanzará el nuevo mínimo, aunque esa carrera habría bastado con la regla de 2026. Esos dos meses que faltan obligan a seguir cotizando o a retrasar la retirada.
¿Cómo se cuentan los años cotizados?
Aquí conviene fijarse en la letra pequeña. La ley aclara que se toman años y meses completos, sin que las fracciones cuenten como tales, y que no se computa la parte proporcional de las pagas extraordinarias. Por eso, un cálculo hecho a ojo puede quedarse corto por unos pocos días.
Además, para tener derecho a la pensión contributiva se exigen al menos 15 años cotizados, y dos de ellos deben estar dentro de los 15 años anteriores a la jubilación. Una cosa es poder jubilarse y otra cobrar la pensión completa: en 2027 harán falta 37 años cotizados para llegar al 100% de la base reguladora, según recoge Vozpópuli.
¿Hay alternativas para no esperar a los 67?
La jubilación anticipada voluntaria permite adelantar la retirada hasta dos años respecto a la edad ordinaria, con 35 años cotizados, aunque aplica recortes. Conviene revisar cuánto penaliza jubilarse a los 63 años antes de decidir.
Quien pierde su empleo por causas ajenas a su voluntad tiene otra vía: la jubilación anticipada involuntaria, que permite retirarse hasta cuatro años antes. Y las personas con un grado de discapacidad igual o superior al 65% pueden adelantar su jubilación sin recortes.
¿Qué conviene hacer antes de que termine el año?
Lo más útil es pedir el informe de vida laboral y comprobar los meses reales cotizados. Si aparece un error, es el momento de revisar los días cotizados y corregirlo.
Quien esté cerca de cumplir la edad exigida debería hacer las cuentas ahora, con su fecha de nacimiento y sus años cotizados en la mano. Un par de meses de margen pueden marcar la diferencia entre retirarse con la tabla de 2026 o con la de 2027.