La pensión de viudedad es la prestación económica que recibe la persona que sobrevive a su cónyuge o a su pareja de hecho, siempre que se cumplan los requisitos que marca la Seguridad Social. En 2026 existe una cuantía máxima que nadie puede superar, aunque el importe real que cobra cada beneficiario depende de su situación particular.
¿Cuánto se cobra normalmente?
Por norma general, el importe equivale al 52% de la base reguladora de la persona fallecida. Ese porcentaje sube al 60% cuando el beneficiario cumple tres condiciones a la vez: tener 65 años o más, no tener derecho a otra pensión pública y no percibir ingresos por trabajo.
Todavía existe un tercer escalón: el porcentaje puede llegar al 70% si la pensión es la principal fuente de ingresos del beneficiario, si este tiene cargas familiares y si sus rentas no superan los límites que fija la normativa.
El límite que nadie puede superar
Al margen del porcentaje que corresponda, existe un tope que ninguna pensión de viudedad puede sobrepasar. En 2026, esa cuantía máxima es de 3.359,60 euros al mes, lo que equivale a 47.034,40 euros al año, repartidos en catorce pagas.
Este límite se aplica con independencia de lo elevada que sea la base reguladora del fallecido: por muchos años cotizados o por muy alto que fuera su salario, ninguna pensión puede rebasar esta cifra.
Un complemento que se cobra aparte
Además de la pensión, muchas beneficiarias tienen derecho al complemento para reducir la brecha de género, pensado para compensar las carreras de cotización más cortas. Este complemento se puede seguir cobrando incluso después de alcanzar el importe máximo de la pensión, algo que no ocurre con otros complementos del sistema.
Dónde consultar la información oficial
Todos los porcentajes, requisitos y cuantías citados están recogidos por la Seguridad Social, en el apartado dedicado a las prestaciones por muerte y supervivencia de su página web oficial.




