El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) reconoció una pensión de incapacidad permanente absoluta a un trabajador sin pasar por la evaluación del Tribunal Médico. Este ciudadano se encontraba ingresado en la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) cuando le llegó la cita con el Tribunal Médico.
Para reconocer la incapacidad permanente absoluta, el INSS solamente se basó en el historial clínico del trabajador. Este tipo de situaciones no suele ser habitual. Sin embargo, su familia consideró que la resolución administrativa no se ajustaba con la realidad del afectado.
Incapacidad permanente absoluta sin pasar por el Tribunal Médico
La abogada Marina Alaminos, a través de su cuenta de Instagram (@marinaalaminos), ha compartido el caso de Simón. Se trata de un trabajador que llevaba un largo periodo de baja debido a un proceso oncológico.
Su estado físico se fue deteriorando con el paso del tiempo y las limitaciones cada vez eran mayores. Comenzó a perder fuerza en las extremidades inferiores hasta tal punto de que ya no podía caminar. Así, su situación requirió de ingreso hospitalario y fue trasladado a la UCI.
Durante su estancia en la UCI llegó la citación para pasar el Tribunal Médico. Simón no pudo acudir a la valoración del Tribunal Médico debido a que se encontraba ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Por ello, el INSS tuvo que emitir una resolución de incapacidad permanente a partir del historial clínico del trabajador. Finalmente, la Seguridad Social le reconoció una pensión de incapacidad permanente absoluta, entiendo que Simón presentaba limitaciones para desarrollar cualquier actividad profesional.
Su familia reclamó la Gran Invalidez
A pesar del reconocimiento de la incapacidad permanente absoluta, su familia entendía que aquella pensión no era suficiente. Al respecto, Marina Alaminos indica que «Simón seguía necesitando tratamiento rehabilitador y presentaba importantes limitaciones físicas». Además, añade que «su situación no solamente afectaba a su capacidad para trabajar, sino que también había comprometido su autonomía personal».
Ante esta situación, sus familiares acudieron al despacho de la abogada Marina Alaminos para que estudiara el caso y la posibilidad de reclamar una Gran Invalidez. En relación a este caso, Alaminos explica que «había una circunstancia especialmente relevante, ya que no se le había podido realizar una valoración presencial porque estaba ingresado en la UCI».
Además, también era necesario analizar la evolución posterior del trabajador y la tetraparesia que presentaba. Marina Alaminos entendía que estos factores debían evaluarse más allá de su capacidad laboral.
Por todo ello, la abogada Marina Alaminos presentó una Reclamación Previa para solicitar el reconocimiento de una Gran Invalidez. En dicha reclamación se acreditó que Simón presentaba importantes limitaciones que le afectaban también a su vida diaria y que necesitaba la ayuda de terceras personas para llevar a cabo los actos esenciales del día a día.
El INSS admitió la Reclamación Previa y reconoció a este trabajador el derecho a una Gran Invalidez sin necesidad de tener que acudir a la vía judicial. Además de la pensión equivalente al 100% de su base reguladora, también podrán percibir un complemento adicional no inferior al 45% de su base reguladora.