Natural de Pulpí, un municipio de la provincia de Almería, Laura Diepstraten es una de las grandes promesas de la música en España. Aunque ya es una realidad. También es una respetada figura dentro del colectivo de la discapacidad visual, una condición que ella misma presenta.
El nacimiento de Laura fue prematuro y llegó al mundo con apenas seis meses de gestación; posteriormente, sufrió un desprendimiento de retina que es el motivo de su discapacidad. Por ello, afirma que la ceguera «ha formado parte de mi vida desde siempre».
Ahora, con el poso de pertenecer al colectivo, Diepstraten ha denunciado el infantilismo al que están sometidas las personas con discapacidad en algunas situaciones que, con el paso de los años, no terminan de desaparecer: «Me hablan como si fuera una niña o, directamente, no se dirigen a mi».
Trato infantil a personas con discapacidad
Una vez más, desde las entrañas de la comunidad de personas con discapacidad han alzado la voz para recriminar, denunciar y lamentar el trato infantil al que, en ocasiones, están sometidas. Ahora ha sido Laura Diepstraten, una joven pianista y cantante.
Mediante redes sociales (@lauradiepstraten_oficial), Laura ha lamentado que la infantilización de personas con discapacidad es «una barrera que no se ve», pero que personas con una condición similar a la suya «nos la encontramos mucho».
De hecho, expone situaciones en las que ha sido ‘víctima’ de ese comportamiento social: «Muchas veces voy a un restaurante y, al ver que no veo, le preguntan a mi amiga: ‘¿qué quiere tu amiga?‘, en referencia a Laura. Y eso genera impotencia y, en cierta manera, discriminación.
También le ha ocurrido a la hora de presentar proyectos a otras personas, que, al notar que Laura presenta una discapacidad visual, automáticamente comienzan a tratarla «como si fuera una niña«. Por ello, desde su posición, Diepstraten ruega una mayor empatía y respeto hacia este colectivo.
Finalmente, con la intención de lograr ser una sociedad en la que reinen la inclusión y la accesibilidad respecto a personas con discapacidad, el infantilismo no debe tener cabida.
La reflexión de Laura Diepstraten
A raíz de las situaciones en las que Laura ha sufrido la infantilización debido a su ceguera, esta joven andaluza ha querido compartir una reflexión en ese sentido, indicando que «tener una discapacidad no hace que seamos niños o niñas; no nos tienen que infantilizar».
Diepstraten, del mismo modo, pone de manifiesto que las personas con discapacidad «también tenemos una vida, como todo el mundo, correspondiente a nuestra edad«. Por ello, el mensaje final permite deducir que el trato infantil «es una barrera que no se ve, pero nos perjudica mucho en nuestro día a día».
A modo de conclusión, esta pianista con discapacidad visual asevera que «nunca, nunca nadie os debe infantilizar». Ella ha sido ‘diana’ de esos comentarios, tal vez basados en la inocencia o en la inconsciencia, pero que le han generado una coraza para ser hoy emisora de este mensaje, cargado de sinceridad y agradecimiento a su entorno.






