Ignacio Solsona, abogado laboralista: «A partir de los 15 años, por cada mes cotizado adicionalmente, se incrementará este porcentaje un 0,19%»

El abogado laboralista Ignacio Solsona ha puesto números a algo que muchos trabajadores intuyen pero no saben calcular: cuánto engorda la pensión cada mes de más que se cotiza. «A partir de los 15 años, por cada mes cotizado adicionalmente, se incrementará este porcentaje un 0,19%», ha explicado en su canal de YouTube Laboroteca, en unas declaraciones recogidas el 28 de julio de 2026 por El Blog Salmón. La referencia es el artículo 210 de la Ley General de la Seguridad Social, la escala que traduce años cotizados en porcentaje de base reguladora.

Del 50 % al 100 %: cómo funciona la escala

El punto de partida son los 15 años de cotización, el mínimo exigido para tener derecho a pensión contributiva de jubilación. Ese suelo da acceso al 50 % de la base reguladora. A partir de ahí no se avanza por saltos anuales, sino mes a mes, y ese es el matiz que suele pasar desapercibido: dejar el trabajo en diciembre o en marzo no da lo mismo.

Solsona sitúa el final del recorrido en los 37 años cotizados, el punto en el que se alcanza el 100 %. Y ahí introduce una advertencia que conviene tener presente antes de alargar la vida laboral solo por este motivo:

«Aunque se hayan cotizado 44 años, se seguirá cobrando el 100%»

Es decir, la escala tiene techo. Cotizar por encima de ese umbral no eleva el porcentaje, aunque sí puede seguir mejorando la base reguladora si los últimos años tienen bases altas, o dar acceso a los incentivos de la jubilación demorada. Son dos mecanismos distintos que a menudo se confunden.

Dos ejemplos con cifras

Para que se entienda el efecto, el abogado maneja dos supuestos concretos en los que se ve el peso real del porcentaje sobre el importe final:

  • Una base reguladora de 2.000 euros con 22 años cotizados se queda en el 65,96 %, es decir, unos 1.319 euros brutos.
  • Una base reguladora de 2.600 euros con 29 años cotizados alcanza el 81,92 %, unos 2.129 euros brutos.

La conclusión que extrae es que el tiempo cotizado no es un requisito que se cumple o no se cumple, sino una variable continua. «Sumar tiempo de cotización en nuestra vida laboral es fundamental para mejorar nuestros derechos relativos a la jubilación», insiste.

Por qué el año en que te jubiles cambia la cuenta

Cabe recordar que la escala del artículo 210 está en pleno periodo transitorio y el número de años necesarios para llegar al 100 % se ha ido endureciendo cada ejercicio hasta estabilizarse. Por eso la misma vida laboral puede dar un porcentaje distinto según el año del hecho causante, algo que explica situaciones tan frecuentes como la de quien acumula 35 años cotizados y se pregunta si ya puede cobrar el 100 %. La respuesta depende de la edad y del año, no solo de la carrera.

Asimismo, el porcentaje es solo una de las dos piezas del cálculo. La otra es la base reguladora, que se obtiene de los últimos años cotizados y que marca la diferencia entre dos pensiones con idéntico porcentaje. De ahí que la Seguridad Social insista en revisar la vida laboral con tiempo y no en el último trimestre, y que casos como el de las carreras de 40 años cotizados no garanticen por sí solos una pensión alta.

Con todo, el mensaje práctico de Solsona es sencillo de aplicar: si a alguien le faltan pocos meses para cruzar un tramo, cada mensualidad cotizada de más se traduce en un porcentaje mayor que se cobrará durante toda la jubilación. Comprobar el informe de vida laboral antes de fijar la fecha de salida es, en ese escenario, la decisión con más impacto económico de todo el proceso.