Una comunidad de vecinos de un edificio de Arroyo de la Miel (Benalmádena) vive una situación de desesperación ante la falta de accesibilidad. En esta comunidad de vecinos, con personas mayores y personas con discapacidad, lograron iniciar la instalación de un ascensor. Sin embargo, antes de finalizar las obras, la constructora desapareció.
Actualmente, estos vecinos de Arroyo de la Miel no tienen ni ascensor ni el dinero que aportaron para la instalación del mismo. Se encuentran ante una situación desesperada, ya que en la comunidad de propietarios residen personas mayores y personas con discapacidad.
Vecinos mayores y con discapacidad reclaman ayuda
Los compañeros de ‘Andalucía Directo’, en Canal Sur TV, se han hecho eco de la situación por la que atraviesan estos vecinos de la localidad malagueña de Arroyo de la Miel. Ahora, piden ayuda a constructoras u otras entidades que puedan continuar con la instalación del ascensor.
Una de las vecinas de esta comunidad de propietarios explica que «quisimos poner un ascensor en el edificio y pedimos una subvención a la Junta de Andalucía. La Junta inicialmente nos concedió el 50% de la subvención».
A partir de ahí, comenzaron las obras en el edificio. Sin embargo, estos vecinos no contaban con el dinero restante para completar la instalación del ascensor. Por ello, solicitaron dos préstamos al banco para llevar a cabo las obras de mejora de accesibilidad en el ascensor.
En este edificio viven mayoritariamente personas mayores. Además, algunos de estos vecinos también cuentan con discapacidad y un elevado grado de movilidad reducida. Para ellos, salir a la calle y volver al domicilio supone un auténtico calvario cada día.
«A finales de agosto de 2023 la constructora paró las obras y se fueron sin decir nada», tal y como explica una de las vecinas afectadas. Debido a esta situación, la comunidad de vecinos se vió obligada a devolver la subvención a la Junta de Andalucía.
Sin ascensor y sin dinero
Esta comunidad de vecinos tenía la ilusión de contar con un ascensor en el edificio, y siguieron los trámites oportunos para ello. Sin embargo, se encontraron con una constructora que los dejó tirados a medio camino. De hecho, en el edificio se puede observar la estructura del ascensor colocada; aunque totalmente inoperativa.
Debido a la compleja situación, estos vecinos denunciaron a la constructora y han llegado a un preacuerdo judicial por el que deben recibir una cantidad determinada de dinero. No obstante, la realidad es que estos vecinos mayores y con discapacidad se han quedado sin ascensor y pagando deudas.
Son un total de 20 familias que han pagado para la instalación de un ascensor que nunca se llegó a poner en el edificio. Después de años de lucha y sinsabores, esta comunidad de vecinos busca visibilizar su situación con la esperanza de encontrar una solución.
Al igual que estos vecinos de Arroyo de la Miel (Benalmádena), muchas comunidades de vecinos en España siguen sin contar con ascensores en el edificio. Esto es algo que afecta a la totalidad de los vecinos, aunque supone un mayor perjuicio para las personas mayores y personas con discapacidad.






