El cálculo de la pensión de jubilación ha cambiado en 2026. Desde el 1 de enero, la Seguridad Social aplica un sistema dual que permite a los nuevos jubilados quedarse con la opción más beneficiosa entre dos fórmulas distintas para calcular la base reguladora, la cantidad sobre la que se aplica después el porcentaje según los años cotizados.
El cambio forma parte de la reforma de las pensiones aprobada en 2023, que modificó la Ley General de la Seguridad Social e introdujo un calendario transitorio que se prolongará durante casi dos décadas.
La fórmula de siempre: 25 años
Hasta 2025, la base reguladora de la pensión de jubilación se calculaba con las bases de cotización de los últimos 25 años, es decir, 300 meses. La suma de esas bases, actualizadas con el IPC salvo las de los dos últimos años, se dividía entre 350.
Esta fórmula sigue vigente y el trabajador puede seguir eligiéndola durante el periodo transitorio.
La nueva fórmula: descartar los peores meses
La alternativa consiste en ampliar de forma progresiva el periodo de cálculo hasta llegar a 29 años, pero permitiendo descartar los peores meses de cotización, hasta un máximo de 24, es decir, los dos peores años.
Este sistema se aplica de forma gradual. En 2026, el periodo de cálculo de la nueva fórmula es de 304 meses, de los que se descartan los dos meses con bases más bajas. Cada año, el periodo se amplía y aumenta el número de meses que se pueden descartar, hasta que en 2037 se alcancen los 29 años con los 24 peores meses excluidos.
A quién beneficia
La nueva fórmula está pensada sobre todo para trabajadores con carreras irregulares, que han pasado por periodos de desempleo, de contratos a tiempo parcial o de bajos salarios en los años previos a la jubilación. Al poder descartar los peores meses, su base reguladora puede ser más alta.
En cambio, para quienes han tenido carreras estables y salarios crecientes, la fórmula tradicional de los últimos 25 años suele resultar más favorable, ya que recoge los años en los que más han cotizado.
Hay que tener en cuenta que los meses sin cotización dentro del periodo de cálculo, las llamadas lagunas, no se descartan sin más. La ley prevé reglas específicas para integrarlas con determinadas bases mínimas, y la reforma de 2023 mejoró esa integración en el caso de las mujeres y de los trabajadores por cuenta ajena.
No hay que elegir
Una de las principales ventajas del sistema dual es que el trabajador no tiene que hacer los cálculos por su cuenta. La Seguridad Social calcula la pensión con ambas fórmulas y aplica de forma automática la que resulte más beneficiosa en cada caso.
Hasta cuándo dura la transición
El sistema dual se mantendrá durante un largo periodo transitorio. A partir de 2041, la fórmula tradicional también irá ampliando su periodo de cálculo de forma progresiva, y en 2044 la nueva fórmula, con 29 años de cómputo y los 24 peores meses descartados, pasará a ser la única vigente.
El porcentaje según los años cotizados
Una vez obtenida la base reguladora, se aplica un porcentaje en función de los años cotizados. Con 15 años, el mínimo para tener derecho a pensión, se cobra el 50% de la base reguladora. En 2026, para alcanzar el 100% son necesarios 36 años y 6 meses cotizados, un requisito que en 2027 subirá a 37 años.
En Tododisca explicamos que con solo 15 años cotizados la Seguridad Social garantiza una pensión mínima, y que desde 2027 se exigirá más tiempo cotizado para jubilarse a los 65 años con el 100%.
En definitiva, el nuevo sistema dual no perjudica a nadie, ya que la Seguridad Social aplicará siempre la fórmula más favorable, y puede mejorar la pensión de jubilación de quienes han tenido peores años al final de su carrera laboral.